Navigate Up
Sign In
Menu

Por Amor a Cristo...Los grupos apostólicos servidores en acción

Escrito por Zulema Moret | Fotografia por Eric Tank 
 
Image: En su exhortación apostólica Evangelii Gaudium, el Papa Francisco nos invita a un movimiento de ‘salida’, movimiento que ya Dios había explicitado en su llamado a Abraham a salir a tierra nueva (Gn 12,1-3), y al profeta Jeremías a quien le dijo “Adondequiera que yo te envíe irás” (Jr 1,7). Esta exhortación se vuelve presente en Jesús y está presente en los desafíos de la misión evangelizadora de la Iglesia. Así, todos somos llamados a esta nueva “salida” misionera (EG, 19). Esta Iglesia en salida, esta Iglesia misionera, está formada por la comunidad de discípulos misioneros que, al decir del Papa Francisco, ‘primerean’, se involucran, acompañan, fructifican y festejan. 

UNA COMUNIDAD EN ‘SALIDA’

Como verdaderos apóstoles de Cristo, las comunidades se organizan y es un proceso de formación en la fe, en la esperanza que lleva a cada persona a abrazar a Cristo con plenitud. Entre los objetivos o misiones que cubren los grupos apostólicos podemos incluir: recordar y expandir el mensaje de Jesús, fomentar el conocimiento de este mensaje, educar en las Sagradas Escrituras, acompañar a las personas y familias en su búsqueda espiritual, para estar más cerca de su fe.
 
Esta vivencia de Jesús en la vida de cada creyente va a redundar en una capacitación para vivir en comunidad, en una presencia activa en la sociedad, testimoniando la obra y la palabra de Jesús, con su propia vida. De este modo se va formando al creyente para vivir según el Evangelio, con todos los desafíos que esto comporte, en ‘ser Iglesia’ y vivir en comunidad, en participar de forma comprometida de la misión de la Iglesia y de comprometerse con Cristo a partir de su activa acción misionera y transformado en la comunidad a la que pertenece. Los grupos apostólicos prefiguran esas comunidades ‘en salida’ y en movimiento, que se acercan a las periferias y se hacen eco de las demandas del pueblo,
de sus necesidades, ejercitando la oración personal, volviendo a las Escrituras con relecturas actualizadas e involucrándose en la riqueza del entramado de las comunidades multiculturales. 

UNA RENOVACIÓN EN EL ‘ESPÍRITU’ Y DESDE EL ‘ESPÍRITU’

En nuestra comunidad católica de Grand Rapids, llama la atención, atrae y convoca, la intensa y permanente acción de los grupos de Renovación Carismática por sus múltiples ministerios y su ‘salida’ a las comunidades, portando la alegría del Evangelio, revitalizando su Palabra en alabanzas, prédicas,
oraciones y fructíferos ministerios. Hemos tenido la oportunidad de conversar con algunos de sus líderes, para poder compartir sus testimonios de fe y sus objetivos como servidores del Reino. 

APORTES DE LA RENOVACIÓN CARISMÁTICA A LA IGLESIA  CATÓLICA DE GRAND RAPIDS

Arturo Cervantes, representante regional de siete estados, explica que entre los aportes de la Renovación Carismática podemos reconocer  “el de ser instrumentos de evangelización atrayendo a muchas personas a un encuentro personal con Jesús, para que éstas a su vez se abran a la acción del Espíritu Santo, reconociendo su llamado bautismal, de ser auténticos discípulos misioneros, usando los carismas que el mismo Espíritu les regala para servir en sus parroquias, comunidades siendo conscientes de la presencia del Santo Espíritu en sus vidas y respondiendo al llamado universal a la santidad”.
 
Es interesante reconocer cómo la renovación se muestra como una Iglesia que sale a las periferias, respondiendo en la acción, como plantea en su exhortación el Papa Francisco. Antonio Temaj, coordinador del “Comité Timón” diocesano nos dice  que “es una de las funciones de los grupos (células) 
y sus coordinadores, la de ir en busca  del necesitado, escucharlo, y reconocer sus necesidades, para ver en qué los podemos ayudar”.
 
Image: Por otra parte, el Papa Francisco insiste en su exhortación a ampliar nuestra visión ecuménica, reconocer una Iglesia multicultural, una comunidad global, fomentando el diálogo interreligioso. Frente a ese llamado, Antonio Temaj, explica que “estamos abiertos a otras denominaciones, hemos estado administrando la alabanza y hemos compartido varios encuentros con ellos”. En relación con este tema, escuchamos con atención el testimonio de Nallely Díaz, servidora del círculo de oración “Siempre en Pentecostés”, quien nos explica que “en la Parroquia de San Francisco Xavier y la Virgen de Guadalupe hemos compartido con la Iglesia Pentecostal el rito de las cenizas durante las Pascuas visitando nuestras respectivas parroquias. En alguna ocasión hemos visitado su parroquia y ellos también nos han visitado”. Arturo Cervantes comenta: “El pastor y su comunidad asistieron, visitaron nuestra parroquia con algunos de sus miembros y hemos promovido el intercambio de comunicación y socialización. Lo que la enovación Carismática nos enseña es que nos abramos a todo aquel que invoca al Señor, y busquemos a aquellos
hermanos que se han alejado de la Iglesia”.  

UNOS 'SERVIDORES' EN ACCIÓN EN PERMANENTE COMPROMISO Y SERVICIO

La Renovación Carismática se caracteriza por el proceso de formación en relación al compromiso con el llamado de Jesús. Antonio Temaj dice: “Se les brinda una formación y se les concientiza sobre el compromiso de cada uno con Jesús, y todos entendemos que no basta con ser líderes, porque hay mucho para hacer”. Arturo Cervantes añade: “Todo líder tiene un kerygma  y lo vivencia en un retiro de iniciación llamado Retiro de Vida en el Espíritu, en una secuencia de crecimientos del 1 al 6. Después de este curso de crecimiento puede ser llamado, si así lo quiere, para servir y ser un siervo. Paulatinamente se les van dando diferentes formaciones para que vayan aprendiendo y creciendo en el liderazgo”. Frente a la pregunta sobre el rol de las mujeres dentro de la Renovación y de su organización, Nallely brinda su testimonio: “A ejemplo de nuestra Madre María en entrega y servicio, las mujeres podemos servir en
todos los ministerios, como los de imposición de manos, predicación, intercesión, canto y música, enseñanza, etc.” 

LA PRESENCIA DE JESÚS EN NUESTRAS VIDAS…

A partir de este encuentro personal con Jesús, que ha marcado sus vidas y ha fortalecido sus vocaciones, Arturo Cervantes invita a los lectores a “que se den la oportunidad de vivir la experiencia de un retiro kerigmático o de iniciación para que puedan experimentar la presencia de Jesús en sus vidas”, Antonio Temaj, por su parte,  les exhorta a “abrirse a nuestro Señor Jesús para  escuchar la voz de Dios en su vida” y les recuerda que para ello “es importante tener una buena disponibilidad”. Para concluir, Nayelli Díaz invita a toda la comunidad hispana a que “se acerque a alguno de los grupos de oración en las distintas parroquias donde se reúnen para tener una relación más íntima con Nuestro Señor, aprender por medio de su Palabra y de la oración y experimentar la presencia del Espíritu Santo en sus vidas”.